Yo, Weimar Cesar Torres Arguedas, realizo hazañas para expresar el
dolor que siento por la insensatez humana.
Las guerras reflejan el conflicto interno que sufren las personas.
Pero si cada individuo se llenara de valor para vencer sus propias
debilidades, la sociedad en su conjunto no tendría motivos para
iniciar conflictos bélicos.
Más allá de llevar una vida sin consumir bebidas alcohólicas,
gaseosas ni cigarros, he sacrificado mi existencia para no dejarme
dominar por la soberbia, la avaricia, la lujuria, la ira, la gula, la
envidia y la pereza.
Con esta experiencia descubrí el verdadero camino para alcanzar
una vida de paz y felicidad.
Al vencer estas debilidades propias de mi condición humana, a los
50 años de edad experimenté una renovación física que me impulsa
a seguir realizando hazañas con el propósito de motivar al mundo a
sacrificarse
por una vida mejor.